Tegucigalpa, Honduras.- Un brutal crimen conmociona a la comunidad de Santa Cruz de Soroguara, Francisco Morazán, luego que este jueves fueran encontrados sin vida el ambientalista Juan Silva y su hijo Juan Antonio Silva, quienes habían sido reportados como desaparecidos días atrás.
Los cuerpos de ambas víctimas fueron hallados por miembros del Primer Batallón de Artillería del Ejército de Honduras en una zona boscosa, desmembrados y arrojados a un barranco.
Además, ambos fueron decapitados y sus cabezas no fueron encontradas en la escena del crimen.
Un asesinato con señales de violencia
Según los primeros reportes, Juan Silva padre fue cortado por la cintura, con una parte de su cuerpo en la parte alta del barranco y otra en el fondo. Su hijo, en tanto, fue desmembrado y su cadáver se halló a unos diez metros de distancia del cuerpo de su padre.
En la escena del crimen se encontró un machete, lo que sugiere que pudo haber sido utilizado en el ataque.
¿Un crimen vinculado a la defensa ambiental?
Familiares de las víctimas informaron que Juan Silva había interpuesto recientemente una denuncia ante la Fiscalía por la tala ilegal de bosques en la zona de Santa Cruz de Soroguara, lo que abre la posibilidad de que su asesinato esté relacionado con su lucha ambiental.
Las autoridades aún no han brindado detalles sobre los posibles responsables ni han confirmado si la denuncia por deforestación está vinculada al crimen.
Entretanto, la comunidad exige justicia y el esclarecimiento de este doble asesinato que ha generado temor e indignación en la zona.